13 maneras de crear una comunidad en el aula

13 Ways to create a classroom community

Somos seres sociales por naturaleza. Todos necesitamos relaciones de apoyo y receptivas en nuestra vida. Esto se conoce como la necesidad de pertenencia. Esta necesidad es instintiva y fundamental para nuestro bienestar a lo largo de la vida. La mayoría de las personas desean compartir los éxitos y desafíos de la vida con los demás. Generalmente, las personas son más felices si se sienten apoyadas en sus metas, sueños, fracasos y miedos. La necesidad de pertenencia se manifiesta en prácticamente todos los aspectos de la vida: la familia, el trabajo, la escuela, la religión, el deporte, etc.

Como profesionales de la primera infancia, debemos fomentar relaciones afectuosas y de apoyo con los niños. Debemos crear un entorno donde se sientan parte de un grupo. Este es el fundamento de todo lo que hacemos. Desde el día en que nacen, necesitan sentirse amados y cuidados. Los niños necesitan experimentar la pertenencia a un grupo, regular sus emociones y resolver conflictos sociales para desarrollar habilidades cognitivas como conceptos matemáticos y habilidades básicas de lectoescritura.

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Los niños aprenden mejor en un entorno donde son felices, están relajados y conectados con los demás. Esto incluye amigos, maestros y familiares. Construimos relaciones con los niños mediante:

  1. Reconocer la comunicación del niño (verbal o no verbal)
  2. Saludar a los niños por su nombre
  3. Participar en interacciones individuales, a la altura de los ojos.
  4. Utilizando un tono de voz agradable y tranquilo y un lenguaje sencillo.
  5. Proporcionar un contacto físico cálido y receptivo.
  6. Seguir la iniciativa y los intereses del niño durante el juego.
  7. Escuchar a los niños y animarlos a escuchar a los demás.
  8. Reconocer los logros y esfuerzos del niño

Como docentes de educación infantil, desempeñamos un papel fundamental en la construcción de las primeras relaciones entre docente y alumno en nuestro entorno escolar. Esto es vital, ya que guiamos a los niños para que desarrollen el amor por el aprendizaje. Nuestros primeros encuentros con los niños marcan la pauta para sus futuras experiencias escolares. Cuando los niños pasan de nuestros programas de educación infantil al jardín de infancia, necesitan las siguientes habilidades de preparación escolar para tener éxito:

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  1. Confianza
  2. Capacidad para desarrollar buenas relaciones con compañeros y adultos.
  3. Concentración y perseverancia en tareas desafiantes
  4. Capacidad para comunicar emociones de forma eficaz
  5. Capacidad para escuchar instrucciones y estar atento
  6. Capacidad para resolver problemas sociales

Cuando los maestros resisten la tentación de controlar minuciosamente el juego y las actividades, les brindan a los niños el espacio que necesitan para explorar, experimentar, cometer errores y aprender de ellos. La experiencia de trabajar juntos para resolver problemas, tanto en el juego como en los proyectos, crea oportunidades para que los niños desarrollen importantes habilidades de cooperación. También les exige confiar los unos en los otros y aprender de las capacidades individuales de cada uno. Por supuesto, el maestro tiene un papel fundamental en la orientación de los niños dentro de la comunidad. El aula proporciona un entorno único para que los niños experimenten relaciones con sus compañeros y creen su propia comunidad de aprendizaje. Una comunidad de aula sólida es aquella en la que los niños se sienten empoderados y valorados, y en la que, en última instancia, prosperarán.

¿Cómo crean los docentes un ambiente positivo en el aula? Construir un ambiente positivo en el aula es un esfuerzo que dura todo el año y que requiere planificación y constancia. Las siguientes estrategias te ayudarán a lograrlo:

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  1. Conozca a sus hijos, sus gustos y disgustos.
  2. Dales a los niños responsabilidades y tareas en el aula para construir un sentido de pertenencia.
  3. Creen juntos las reglas del aula para que los niños tengan un sentido de responsabilidad y se sientan valorados.
  4. Mantén las reglas simples y breves; posiblemente 4 o 5 reglas sean suficientes.
  5. Establece una rutina en el aula para que los niños sepan qué esperar. Una rutina constante ayuda a que los niños se sientan seguros y protegidos.
  6. Anima a los niños a ayudarse mutuamente y a forjar amistades.
  7. Exhiba los trabajos de los niños a la altura de los ojos para fomentar la autoestima y el reconocimiento.
  8. Involucre a las familias con una comunicación regular sobre lo que sucede con su hijo. Recuerde que la familia es la primera y más importante educadora de su hijo.
  9. Diviértete con los niños y participa activamente en sus juegos.

Al crear la comunidad del aula, recordemos que el primer y más importante paso es construir relaciones positivas con cada niño y su familia. Las relaciones son uno de los regalos más hermosos de la vida, pues nos brindan la oportunidad de amar y ser amados. Así que, ¡disfruten de sus hijos, diviértanse y jueguen juntos!

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